Jim Albright cumplió lo prometido. En cincuenta minutos exactos llegó al edificio. Wilcox, el conserje, nos llamó desde el interfono interior de la planta baja informándonos de su llegada. Una legión de médicos y infermeras salieron del interior del ascensor. Rápidamente se hicieron con el Lord Greystoke y lo prepararon para el traslado al Albright Memorial Hospital. Nos despedimos de él y nos quedamos con Albright, después que este tuviera unas cortas palabras con James. Cuando se fueron, nos quedamos a solas con el Sr. Albright.
- Señores. Diganme que es lo que ocurrió. Toda la verdad, se los ruego- dijo, mientras se sentaba en uno de los sillones.
Albright nos convidó a sentarnos frente si. De mientras, los hombres de Savage siguieron volviendo a retomar los muebles, para dejarlos de igual forma anteriormente a la llegada del Lord Greystoke. Savage y yo, nos acomodamos.
- Mire Albright. Agradecemos su ayuda, pero permitame, no se lo tome mal Lamont, pero usted no es más que otro ricachon como el Sr. Cranston.-dijo Savage con dureza y serenidad en su bronzinio rostro.
Albright hizo una señal con su mano a alguien que se encontraba detrás de nosotros.
- Antes de todo, caballeros. Dejenme presentarles a mi socio y amigo, el Sr. Price, Matt Price.
Entre todos los acompañantes que vinieron junto a Albright, hubo uno que llamó mi atención. Era un joven bien vestido con complexión atlética de ojos azules y pelo rubio. Price se acercó a Albright y se quedo de pie a su lado.
- No se preocupen, caballeros. El Sr. Price, no es ningún peligro, a no ser que lo provoquen, claro esta.
Antes de que pudiera darme cuenta, presentí una presencia en mi mente. Fue fugaz como un destello de una estrella fugaz. Pude bloquear esa señal rápidamente.
- Sr. Cranston, es usted una persona muy interesante, lo sabe.- dijo Price- Pero no se inquiete, guardaré silencio, no se preocupe.
Albright nos relató que Price era el mayor y mas poderoso telepata y telequinetico de la tierra y, que siempre va con él dondequiera que vaya. Le servía de interrogador y para prevenirle de posibles ataques hacía él. En ese instante, empezamos a relatarle todo lo acaecido hasta ese instante. Albright miró a Price. Este asistió con la cabeza.
- De acuerdo, caballeros. Quiero participar en esto con ustedes.
Savage me miró de reojo sorprendido. No entendíamos a que se podría referir, a no ser que nos ofreciese la ayuda del Capitán Midnight, claro.
- Caballeros. Conocen al Capitán Midnight?- preguntó Albright.
- Si, Sr. Albright, leemos los periódicos y escuchamos los boletines informativos de la radio.- proseguí- Nos va a ofrecer la ayuda del Capitán?
Albright le pidió a Price que se fuera, le dijo que se encargara del Lord Greystoke. Cuando Price bajó por el ascensor, Albright se levantó de su sillón.
- Pues bien, caballeros...
Accionó un botón de su elegante reloj de oro de su muñeca y de pronto su elegante traje pareció desvanecerse ante nuestros ojos y en su lugar comenzó a discernirse el vestido del Capitán Midnight.
- Sorprendidos, caballeros?
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada