Algo llamó mi atención. En una esquina del hotel, vi a dos individuos marroquíes que al ver que los miraba huyeron de allí.
- Savage. Midnight. Ayudad a los supervivientes.
Me escurri entre las sombras y los seguí oculto entre ellas. Fueron zigzageando entre las callejuelas de Casablanca. Al rato, se detuvieron frente un portal y llamaron a su puerta. De allí salió un hombre que se ocultaba en la oscuridad del callejón. No podía verlo con claridad. Me acerqué.
En el dedo índice de la mano derecha de uno de los marroquíes, vi el sello resplandeciente de Khan. A esa distancia, me dispuse a oír su conversación.
- Señor, todo ha ido según lo previsto.- dijo uno de ellos.
- Han muerto?- preguntó el hombre.
- Bueno...Señor.- carraspeo- No señor...están vivos.- dijo el otro marroquí.- No pudimos colocar el tercer explosivo.
Dos fogonazos iluminaron el callejón. Lo vi. Era él.
Me deslice hasta su posición y me puse frente si.
- Blaine!- exclamé.- Blaine- repetí con voz más grave.
- Lamont!- gritó Rick.
Le apunté con mis pistolas en la cara y empezó a temblar como un tientetieso de feria.
- No tenia ninguna otra opción, Lamont.- dijo con voz entrecortada.
- Han muerto inocentes! Han muerto inocentes, Rick!.
- Lo siento, Lamont...yo no quería.
- Calla!- espete duramente- Quien ha sido?- pregunté mientras se encendía un cigarrillo.
- Khan. Ha sido Shiwan Khan...el gobierno francés trabaja para él... como crees que he conseguido todo esto, eh?- prosiguió- Al poco de irte de aquí la última vez...dos meses más tarde, me visitó un agente consular...-trago saliva- No lo pude evitar, Lamont, me interrogaron...y hable. Hable demasiado...
- Rick demonios!-dije- Porque no me avisaste?
- Desde entonces estoy muy vigilado. Y les debía un favor.- hizo una calada- Cuando les informé que venías... no sé como pudieron ponerse tan rápido en contacto con Khan, pero lo hicieron...lo sabe, Lamont. Khan, lo sabe.
- Que sabe Khan?
- Todo...lo sabe todo. A donde vais y que queréis hacer...además... además, sabe que eres Lamont Cranston. Se lo dije- hizo otra calada a su cigarrillo - Lo siento, Lamont...
- Eso ahora no me importa Rick. Ha muerto una niña pequeña, por dios!- exclamé lúgubremente.
- Que? Eso no debía de ocurrir...Dios perdóname...dijo mientras apagaba su cigarillo con la suela de su zapato. Sonrió débilmente y se apunto en su sien y apretó el gatillo entre lágrimas.
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